Abrasiones:
La abrasión es producida al rozarse la piel con algo áspero y rasposo provocando así una herida. También puede producirse este tipo de herida cuando una persona cae al suelo y su propio movimiento desplaza la piel arañándola contra el suelo.
- Lave bien sus manos.
- Lave bien la superficie afectada por la abrasión con agua y jabón, pero no restriegue la herida. Quite cualquier suciedad de la zona y deje que el agua del grifo corra sobre esta durante varios minutos. Si la abrasión no se limpia minuciosamente, es posible que se formen cicatrices o que se produzca una infección.
- Aplique una loción o crema antiséptica.
- Cubra la zona con un vendaje adhesivo o gasa si la herida se produjo en las manos o los pies, o si puede manchar la ropa. Cambie el vendaje con frecuencia.
- Revise la zona a diario y manténgala limpia y seca.
- Evite soplar la superficie afectada por la abrasión, ya que puede propiciar el desarrollo de gérmenes.
Lesiones por picadura:
Picaduras
Todo el mundo se siente un poco nervioso cuando una abeja o una avispa revolotean a su alrededor. ¿Quién sabe cuáles son sus intenciones? Lo cierto es que sólo atacan cuando se les molesta, se sienten en peligro o intentan defender su panal o colmena. Como todos los himenópteros, estos seres vivos presentan un temible aguijón en el último segmento de su abdomen. Excepto la abeja, el resto de insectos del grupo retienen el aguijón y pueden picar repetidamente. Su veneno, eficaz mecanismo de defensa, puede dar lugar a reacciones alérgicas, aunque puede resultar mortal en individuos hipersensibilidades ante dichas sustancias químicas.

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