Fractura
según el estado de la piel
- Fractura cerrada, cuando se produce pérdida completa de la continuidad del hueso
- Fractura abierta, son aquellas en las que se puede observar el hueso fracturado a simple vista.

- Transversales: la línea de fractura es perpendicular al eje longitudinal del hueso.
- Oblicuas: la línea de fractura forma un ángulo mayor o menor de 90 grados con el eje longitudinal del hueso.
- Longitudinales: la línea de fractura sigue el eje longitudinal del hueso.
- En «ala de mariposa»: existen dos líneas de fractura oblicuas, que forman ángulo entre si y delimitan un fragmento de forma triangular.
- Conminutas: hay múltiples líneas de fractura, con formación de numerosos fragmentos óseos.
En los niños, debido a la gran elasticidad de sus huesos, se producen dos tipos especiales de fractura:
- Incurvación diafisaria: no se evidencia ninguna fractura lineal, ya que lo que se ha producido es un aplastamiento de las pequeñas trabéculas óseas que conforman el hueso, dando como resultado una incurvación de la diálisis del mismo.
- En «tallo verde»: el hueso está incurvado y en su parte convexa se observa una línea de fractura que no llega a afectar todo el espesor del hueso.
Factura según la desviación de los fragmentos
- Anguladas: los dos fragmentos en que ha quedado dividido el hueso a causa de la fractura forman un ángulo.
- Con desplazamiento lateral: las dos superficies correspondientes a la línea de fractura no quedan confrontadas entre sí, por haberse desplazado lateralmente uno o los dos fragmentos.
- Acabalgadas: uno de los fragmentos queda situado sobre el otro, con lo cual se produce un acortamiento del hueso afectado.
Engranadas; uno de los fragmentos ha quedado empotrado en el otro.
Facturas
segun el mecanismo traumático
- Traumatismo
directo. La fractura se produce en el punto sobre el cual ha actuado el agente
traumático. Por ejemplo: fractura de cúbito por un golpe fuerte en el brazo.
- Traumatismo indirecto. La fractura
se produce a distancia del lugar donde ha actuado el agente traumático. Por
ejemplo: fractura del codo por una caída sobre las palmas de las manos.
LA POSTURA
Si
mantienes una mala postura, puedes sufrir de hipercifosis , hiperlordosis ,
escoliosis o rectificación cervical, dorsal y/o lumbar, o
alguna otra enfermedad que puede afectar a tu
columna.
La hipercifosis es una desviación de la columna en el plano sagital fuera de sus límites, la cifosis normal se halla entre 30o y 65o (método de Cobb).
CONSECUENCIAS DE UNA MALA POSTURA
Dolor
lumbar: derivado de la vida sedentaria, al permanecer, por ejemplo, debido al
trabajo,
muchas
horas sentados con la espalda encorvada
o al estar mucho tiempo de pie con
la
pelvis en anteversión. También puede aparecer después de cargar algo muy pesado
Molestias en zona central de la espalda: habituales cuando la persona se sienta con una
curva
dorsal exagerada, con los hombros enrollados hacia delante o al estar de pie
sacando
barriga.
También debido a mantener esta postura durante un tiempo prolongado
Las lordosis y cifosis (curvas de nuestra espalda) son fisiológicas (nacemos con ellas) y son sinónimo de dinamismo de salud y de flexibilidad. A lo largo de la vida a medida que envejecemos tenemos una tendencia natural a perder esas lordosis tendiendo a invertirse, por eso es importante hacer un trabajo diario para mantener la buena configuración de nuestra espada.
Esta
patología produce sobrecargas musculares y articulares lo que genera problemas
mecánicos.
Escoliosis
La escoliosis es una curvatura
lateral de la columna vertebral que ocurre con mayor frecuencia durante el
período de crecimiento anterior a la pubertad. Aunque puede presentarse a causa
de afecciones como la parálisis cerebral infantil y la distrofia muscular, se
desconoce la causa de la mayoría de los casos de escoliosis. Aproximadamente el
3 % de los adolescentes tienen escoliosis.
La
escoliosis consiste en que las vértebras forman una línea curva en vez de una
línea recta. A veces, las vértebras también rotan, como si la columna fuera un
sacacorchos.
Las curvaturas mínimas no suelen causar problemas. Pero una curvatura que
empeora puede ir muy mal para la salud de una persona. Las curvaturas
importantes pueden lesionar las articulaciones y causar artritis en la columna
vertebral. Hasta pueden hacer que las costillas rocen con la pelvis, lo que
provocaría dolor. Si la columna vertebral se curva mucho, se pueden desarrollar
problemas pulmonares.
Hiperlordosis
La hiperlordosis lumbar se considera una deformidad o alteración en la posición de las vértebras lumbares, que conduce al aumento de la lordosis lumbar (curva fisiológica).
Postura alterada por la hiperlordosis lumbar La alteración postural de estas vértebras afecta también la posición de la pelvis, por lo que además de la curvatura lordótica incrementada, se evidencia una anteversión de la pelvis.
Para compensar el cambio de posición del centro de gravedad y la anteversión de la pelvis, la columna torácica se mueve hacia atrás y los hombros se retraen, con ello se logra equilibrar las cargas permitiendo que los movimientos sean realizados con menor dificultad.
Dependiendo de la gravedad del ángulo, algunas personas pueden sufrir restricciones de movimiento o dolor al realizar ciertas acciones, por ejemplo, al estar de pie por mucho tiempo, al caminar o al levantar objetos pesados.
En casos extremos de deformación, también pueden surgir sensaciones de entumecimiento como resultado de una alteración de la transmisión de estímulo nervioso hacia las extremidades inferiores.
Sin embargo, este aumento de la lordosis lumbar no siempre es un fenómeno patológico, sino que aparece ante ciertas circunstancias, por ejemplo, en mujeres embarazadas; en este caso el peso del bebé empuja ligeramente hacia adelante la región frontal de las mujeres, por lo cual la columna adopta esta postura para equilibrar el peso del torso.
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